miércoles, 12 de agosto de 2015

La Educación y su Enorme Impacto en la Salud



 La Educación y su Enorme Impacto en la Salud


Recientemente, la discusión pública sobre la posible pérdida de fondos federales para atender la salud de nuestros ciudadanos, ha estado presente prácticamente en todos los foros.  Y no es para menos, pues como bien establece el Artículo 25 de la Declaración de Derechos Humanos, “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”.  Las misma Naciones Unidas demandan que la salud y la asistencia médica tienen que ser protegidos por un régimen de derecho.  Hasta ahora la discusión sobre la salud del puertorriqueño parece estar centrada en la salud fiscal de algunos de los componentes de nuestro sistema de servicios de salud, como lo es por ejemplo el Plan de Salud del Gobierno de Puerto Rico y el Programa de Servicios de Medicare.  Por su puesto, el tener los recursos económicos suficientes para brindar estos servicios es sin duda alguna un aspecto medular.  Pero hay otro aspecto que también parece estar generando gran preocupación: el nivel educativo de nuestra población.  Y quizás usted se pregunte ¿qué tiene que ver el nivel educativo con la salud de nuestros ciudadanos? Pues según investigadores como lo son Mindell, Joffe y Conti, entre muchos otros, el estado de salud de los ciudadanos está determinado en mayor parte por factores externos y fuera del control de los sistemas de servicios de salud.  Las investigaciones sobre este tema apuntan a que si mejoramos el nivel educativo de un individuo hay mayor probabilidad de mejorar a su vez su nivel socioeconómico, lo que influye en mejorar su salud y bienestar.  Visto de otra forma, las personas con un mayor nivel educativo tienen mayor probabilidad de estar más saludables.

El Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento (BRFSS, por sus siglas en inglés) es el sistema de encuestas telefónicas de temas de salud más grande del mundo.  Anualmente Puerto Rico y las jurisdicciones de los Estados Unidos participan de las mismas.  Entre las variables que usualmente recopila el BRFSS se encuentran el nivel educativo de los entrevistados y su percepción sobre su estado de salud. Con el propósito comprobar si esta asociación entre educación y salud se observa en la población puertorriqueña analicé los datos del BRFSS de Puerto Rico para el año 2011.  Los resultados indican que mientras más alto el nivel educativo del entrevistado mayor es la probabilidad de que perciba su estado de salud como uno bueno o muy bueno.  Por ejemplo, aquellos adultos cuyo grado más alto alcanzado fue el haberse graduado de escuela superior tienen 2 veces mayor probabilidad, en comparación con los que no se graduaron de escuela superior, de percibir su estado de salud como bueno o muy bueno.  Para los graduados de universidad este número aumenta a 6 veces mayor probabilidad en comparación con los que no se graduaron de escuela superior. 

A pesar de que la relación entre la educación y la salud probablemente está mediada por diversas variables, y no precisamente es una relación de causa y efecto, no cabe duda de que el factor educación es una pieza clave.  La preocupación que actualmente nuestras comunidades expresan sobre el bajo aprovechamiento académico de nuestros estudiantes, la deserción escolar y la migración de graduados universitarios a otras jurisdicciones, representa también una preocupación de salud pública.  Como bien nos dice Susan Taylor, una famosa escritora americana, “Todo gira en torno a la educación pues sin ella no podemos alcanzar un estado de salud adecuado, no podemos aspirar a un hogar seguro y mucho menos ser capaz de abogar por nuestros derechos”.


Dr. Orville M. Disdier
Educador, epidemiólogo e investigador científico
Twitter: @DrDisdier


lunes, 20 de julio de 2015

Perfil del Maltrato de Menores en Puerto Rico

Disdier, O.M., Lugo, R., Irizarry, M. (2015). Perfil del Maltrato de Menores en Puerto Rico: Año Fiscal Federal 2012-2013. Instituto de Estadísticas de Puerto Rico y Departamento de la Familia.

viernes, 29 de mayo de 2015

A la UPR, ¿se admiten más estudiantes procedentes de escuelas públicas o de escuelas privadas?





Los números varían según el recinto, pero en términos generales, en el sistema de la UPR hay más estudiantes provenientes del sistema público que del sistema privado; aproximadamente 55% son del sistema público.  Pero es aquí en donde hay que aplicar los conocimientos estadísticos pues esta comparación está muy lejos de ser justa y equitativa.  Esto es así debido a que la matrícula de estudiantes de grado 12 de escuela privada es mucho más baja en comparación con la matrícula de estudiantes de grado 12 de escuelas públicas.  De hecho, aproximadamente de cada 10 estudiantes, matriculados en cuarto año de escuela superior en Puerto Rico, 7 son de escuelas públicas y tan solo 3 son de escuelas privadas.  Esto por sí solo, aún sin contar otros factores como lo son la tasa de graduación y la tasa de solicitantes, aumenta la probabilidad de que, del total de admitidos a la UPR, la mayor parte sea del sector público.  

Pero si ponderamos o ajustamos por estas diferencias en matriculas en grado 12, vemos que por ejemplo, para el año 2013, aproximadamente el 51% de los estudiantes que estaban matriculados en grado 12 en la escuela privada fueron admitidos a la UPR, mientras que tan solo el 25% de los estudiantes que estaban matriculados en grado 12 en la escuela pública fueron admitidos a la UPR.

Cabe señalar que esto es un mero análisis ponderado, que ayuda a reflejar la realidad estadística, pero que no pretende un pronunciamiento a favor o en contra del sistema público o privado.

Dr. Disdier      

jueves, 26 de junio de 2014

El Reto Energético: Un Desafío para la Preservación de la Civilización Humana



En uno de sus escritos, Michio Kaku, físico teórico y futurólogo, evoca a Carl Sagan al argumentar que la evolución de las civilizaciones pasa por tres etapas o tipos.  La civilización Tipo 1 es aquella que tiene control absoluto sobre sus recursos naturales y el clima, y no depende del combustible fósil.  La civilización Tipo 2 se caracteriza por tener dominio de su sistema solar, incluyendo la colonización de sus planetas y de otros sistemas solares.  La civilización Tipo 3 es la más avanzada de todas, y tiene la capacidad de controlar galaxias enteras, incluyendo la explotación controlada de la energía contenida en los agujeros negros. 
Resulta entonces inevitable preguntarnos, ¿en qué etapa se encuentra actualmente la civilización humana del planeta Tierra? Pues es fácil coincidir con aquellos que aseguran que somos una civilización Tipo 0.  Y es que aún dependemos casi en su totalidad del petróleo y demás combustibles fósiles y no tenemos ningún tipo de control sobre los fenómenos atmosféricos.  Pero lo que hace a esto realmente inquietante es que algunos expertos aseguran que si una civilización Tipo 0 no evoluciona a Tipo 1, dentro de un tiempo determinado, está sentenciada a perecer.  De hecho, Kaku ha planteado que a nuestra civilización humana le quedan menos de 100 años para llegar al Tipo 1 y pueda evitar su desaparición.  La crisis energética mundial y las recientes discusiones sobre supuestas reformas energéticas en la Autorizad de Energía Eléctrica del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, parecen respaldarlo.  Existe la posibilidad de que nuestros días estén contados ante nuestra inhabilidad de implantar fuentes de energía alterna y renovable de forma efectiva.
La buena noticia es que aún estamos a tiempo.  La ciencia de hoy ya nos ha provisto las bases para la tecnología energética de la humanidad del futuro.  Somos capaces de producir energía a partir del viento, el sol, y el agua, e inclusive se experimenta con energía cuántica.  Entonces, ¿qué es lo que nos detiene y por qué seguimos sub-civilizados?  Son muchas las posibles respuestas a esta pregunta.  Pero desafortunadamente, en la mayoría de esas posibles respuestas, se destacan los intereses económicos por encima del bienestar de las futuras generaciones humanas.  Al menos nosotros, aquí en el archipiélago puertorriqueño y que disfrutamos de sol, agua y viento, podríamos llegar a un consenso, dar los primeros pasos, y servirle de ejemplo al resto del mundo.
Dr. Disdier


miércoles, 5 de febrero de 2014

Proyecciones para la matrícula escolar del sistema público en Puerto Rico

Cabe señalar que estos estimados están basados en un análisis de tendencias y no toman en consideración otras variables, que pudieran tener efecto a corto y largo plazo, como lo es por ejemplo variables demográficas y económicas.

martes, 3 de diciembre de 2013

Correlación positiva entre el GDP y habilidades matemáticas

Al parecer existe una correlación positiva entre el GDP per capita de un país y su puntuación en las pruebas estandarizadas de matemáticas (Pisa results from the OECD). Fuente: http://www.theguardian.com/news/datablog/2013/dec/03/pisa-results-country-best-reading-maths-science.